La Puerta del Cielo (1980): La película que se convirtió en un infierno

Cuando a finales de la década de los 70 la United Artists (UA) le ofreció a Michael Cimino, que venía de dirigir y ganar el Oscar por “El Cazador” (1978), un cheque en blanco para que dirigiese un proyecto que tenía en la cabeza desde hacía años, no sabía lo que vendría después. “La Puerta del Cielo” (1980) llevó a la UA a la bancarrota y a Cimino a ser repudiado por la industria cinematográfica. ¿Fue justo lo que ocurrió?

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La película comienza en la graduación de dos amigos, Jim Averill (Kris Kristofferson) y Billy Irvine (John Hurt) en la Universidad de Harvard. Poco después, hay una elipsis de veinte años donde nos vamos al Condado de Johnson, del estado norteamericano de Wyoming, allá por 1890. Averill se ha convertido en sheriff e Irvine pertenece a una asociación de terratenientes. Ésta, al estar molesta con los inmigrantes de Europa del Este a los que acusa del robo de ganado, contrata a una serie de asesinos y realiza una lista con una serie de personas a matar. Entre los asesinos se encuentra Nate Champion (Christopher Walken), que pretende casarse con una prostituta inmigrante, Ella, que interpreta Isabelle Huppert, de la que también Averill está enamorado. Además, forman parte del elenco Jeff Bridges y Joseph Cotten y también hacen aparición Brad Dourif, Mickey Rourke, Willem Dafoe o Terry O’Quinn  en sus primeros papeles.

Primera aparición del personaje de Christopher Walken.

Primera aparición del personaje de Christopher Walken.

La historia está inspirada, que no basada, en hechos reales. Averill, Ella y Champion existieron realmente, pero éste por ejemplo no era un asesino, sino uno de los granjeros incluidos en la lista. Otro cambio, que sí pasó, es que los mercenarios, de la conocida como “La Guerra del Condado de Johnson”, fueron también por propietarios que no pensaban de la misma manera que la asociación.

Cimino ya llevó el guión de esta historia a la UA en 1971, pero no le echaron cuenta. Como he dicho antes, tras  el éxito de “El Cazador”, todo cambió. Comenzó a rodar a mediados de abril de 1979 y con un presupuesto cercano a los 11 millones de dólares. A los pocos días, el director mandó destruir y rehacer los decorados de daba vida a una típica calle de un western porque “no se veía bien” ya que “no estaban alineados los edificios”. Cimino era tan perfeccionista que deja a Stanley Kubrick como un mero aprendiz en el campo de la dirección.

El pueblo que se recreó en la película.

El pueblo que se recreó en la película.

Durante el rodaje, la UA fue consciente de que Cimino no miraba por los números del presupuesto. Por ejemplo, el director esperaba a que las nubes estuviesen en el encuadre de la cámara como él quería para comenzar a grabar; otro caso es que mandó instalar un sistema de riego bajo la pradera donde se rodó el último tramo de la película para que tuviese el color verde, del césped, deseado. La cuestión es que ningún director quiso aceptar el encargo de hacerse cargo del rodaje, ya fuese por la presión del sindicato de directores (que no veía con buenos ojos que se sustituyese a uno de los suyos), o porque ya era conocedor del desmadre del proyecto.

Una vez terminado el rodaje, en marzo de 1980, el director presentó un montaje de cinco horas y media (325 min.). A los directivos de la UA les provocó un soponcio. Parece ser que la batalla final duraba, por sí misma, una hora, y había material rodado para hacer una película entera sólo con ella. Los gerifaltes le dijeron que tenía que quitar metraje y la dejó en 220 minutos. Tal fue el fracaso que tuvo, que en 1981 Cimino volvió a meterse en la sala de montaje y sacó una nueva versión de 149 minutos por si acaso remontaba la taquilla. Poco hizo porque “La Puerta del Cielo” costó 44 millones de dólares, una tremenda barbaridad, y recaudó la friolera cantidad de 3 millones.

En un principio, el encargado de la banda sonora iba a ser John Williams, pero debido a que tuvo que realizar la partitura de “El imperio Contraataca” (1980) el seleccionado fue David Mansfield. Éste es el joven que toca el violín con patines en la larga, larguísima, escena del baile que tiene lugar en una especie de pista cubierta. Por cierto, la puerta de ese recinto es la denominada puerta que da nombre a la película.

Los protagonistas bailan con la puerta de fondo.

Los protagonistas bailan con la puerta de fondo.

Servidor sólo puede valorar el montaje de 220 minutos. Sin duda lo mejor de la película es su fotografía de la cual es responsable el húngaro Vilmos Zsigmond. El hecho de estar rodada en 70 milímetros, es decir, con una anchura mayor hace que en pantalla luzcan aún mejor los paisajes que tiene. Hay escenas, como por ejemplo la presentación del personaje de Christopher Walken, que deberían enseñarse en las escuelas de cine. Se palpa la perfección de Cimino, pero hay que decir que su duración y ritmo provoca que a veces se haga un poco pesada. Es curioso que incluso con este montaje da la sensación que se quedaron escenas importantes en la sala de montaje, sobre todo respecto al personaje de John Hurt, que siempre me ha dado la impresión que pinta poco en la historia.

La película está repleta de escenas con una sobresaliente fotografía.

La película está repleta de escenas con una sobresaliente fotografía.

¿Por qué fue un fracaso?. Creo que el motivo principal es porque muestra a los americanos que en la creación de lo que hoy es su modelo está manchado con sangre de inocentes y eso va en contra de su ideario colectivo. También quizás el modelo de cine donde el estudio depositaba la confianza totalmente en el director, ya estaba algo caduco, si miramos las películas más taquilleras de su año de estreno: “El imperio contraataca”, “Cómo eliminar a su jefe” o “Locos de remate”. El fracaso de “La puerta del cielo” y dos años más tarde de “Corazonada”, un musical de Francis Ford Coppola que recaudó 2 millones en taquilla y costó 25, acabó con este tipo de producciones. Igualmente fue olvidada en los Oscars, obteniendo tan sólo una nominación a la mejor dirección artística.

A los actores de la película no les afectó su fracaso. En cambio, Michael Cimino tardó cinco años en volver a rodar “Manhattan Sur” con Mickey Rourke en el papel de un policía que quiere acaba con las mafias orientales de Chinatown, y que fue otro fracaso en taquilla, cuando no es tan mala. Es poco conocido que Cimino fue contratado para dirigir “Footloose” (1984), pero fue despedido a los cuatro meses porque otra vez, comenzó a pedir cambios en los decorados y en la película que hubiesen supuesto una subida considerable del presupuesto.

Luego vendrían, siempre sin la ayuda de un estudio, es decir, con dinero de productoras independientes, más trabajos suyos como fueron “El siciliano” (1987), “37 horas desesperadas” (1990) y “Sunchaser” (1996) que tampoco tuvieron mucho tirón en taquilla. En cuanto a la UA, la Metro-Goldwyn-Mayer, que hasta entonces distribuía sus películas a través de ella compró la productora, convirtiéndola en una unidad de producción propia, situación que sigue ocurriendo hasta hoy.

Quien diga que es la peor película de la historia no ha visto suficiente cine. Sólo por sus imágenes debe ser visionada cada dos o tres años. Es lo menos que se puede hacer por honrar el esfuerzo quimérico de Cimino.

 

Valoración 8 / 10

Lo mejor: La fotografía. ¿Cómo no pudo estar nominada, y ganar, el Oscar en dicha categoría?

Lo peor: Se notan los tijeretazos incluso en la versión de 220 minutos.

3 Comments to La Puerta del Cielo (1980): La película que se convirtió en un infierno

  1. Luis Molina Hernando dice:

    Muy interesante e instructivo…

  2. Luis Molina Hernando dice:

    Es un placer leerte…

  3. […] esas películas que a lo mejor contribuyeron a que fuese un éxito o un fracaso. Es el caso de “La puerta del cielo” (1980) o “Carga maldita” […]

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